ludmila
Poeta veterano en el portal
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma,
compañero
Miguel Hernández
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma,
compañero
Miguel Hernández
Mi querido amigo,
sustentado desde las tempestades
más terribles de tu sueño
que pereció en la sombra,
amado por tus contrariedades
y tus cielos,
has atravesado el limbo de las olas
umbral de algodones y de versos.
Hoy te imagino sonriente
con tu mirada profunda y amplia
de concavidades ausentes
de dolor emancipado
por una ferviente hegemonía
de pájaros.
Es tanto el egoísmo de mis huesos
que quisiera que estés aquí conmigo.
He perdido tanto amigo
con tu partida, tanto
que ya no recuerdo ni el pasado,
una voz se ha fugado
un papel se ha perdido
una pausa sin reclamos
sin fechas de vencimiento.
Déjame recordarte entonces, cómo eras
cuando dejabas tus versos
en los andamios de la vida
sustentado desde las tempestades
más terribles de tu sueño
que pereció en la sombra,
amado por tus contrariedades
y tus cielos,
has atravesado el limbo de las olas
umbral de algodones y de versos.
Hoy te imagino sonriente
con tu mirada profunda y amplia
de concavidades ausentes
de dolor emancipado
por una ferviente hegemonía
de pájaros.
Es tanto el egoísmo de mis huesos
que quisiera que estés aquí conmigo.
He perdido tanto amigo
con tu partida, tanto
que ya no recuerdo ni el pasado,
una voz se ha fugado
un papel se ha perdido
una pausa sin reclamos
sin fechas de vencimiento.
Déjame recordarte entonces, cómo eras
cuando dejabas tus versos
en los andamios de la vida
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