EL ANGEL DEL AMOR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si mi destino en éste invierno
es estar sólo, en mis sueños
caminaré a tu lado,
Adoraré siempre tus labios
reclamando tú amor,
a las nubes muertas.
¡Sólo déjame estar bajo el cielo
de tú velo blanco!,
y diré que nunca te he visto.
Ni siquiera en las burbujas
de éste amor que asciende,
para ver que camino con tus lágrimas,
junto a peregrinos de la tierra indiferente.
Déjame saborear tú piel
hasta el último pliegue
y recórrete despacio
como un bichito de luz.
Bésame entre las hojas luminosas del ayer,
y diré que nunca te he visto,
aunque mi corazón quiere tocarte.
es estar sólo, en mis sueños
caminaré a tu lado,
Adoraré siempre tus labios
reclamando tú amor,
a las nubes muertas.
¡Sólo déjame estar bajo el cielo
de tú velo blanco!,
y diré que nunca te he visto.
Ni siquiera en las burbujas
de éste amor que asciende,
para ver que camino con tus lágrimas,
junto a peregrinos de la tierra indiferente.
Déjame saborear tú piel
hasta el último pliegue
y recórrete despacio
como un bichito de luz.
Bésame entre las hojas luminosas del ayer,
y diré que nunca te he visto,
aunque mi corazón quiere tocarte.
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