salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Déjame que sientas el calor
de mis pétalos en tu boca,
que sientas el aroma
de mis jardines en flor,
que sientas encima
el querer que te tengo,
el querer
de los almendros abiertos.
Déjame derramarte la esencia
del Edén que te ofrezco.
Déjame ,Alicia,estrecharte,ahorita,
dándote los ahogos
de la llama que me arde,
desahogándome los interiores
que me consumen.
Déjame tomar entre mis manos
las rosas de tu rostro,
para llevarla a mis labios,
acariciándote con las yemas
del pulgar,
mirándome con tus ojos abiertos,
queriendo comerte a besos.
Déjame, mi dulce Ali, ponerte las flores
del paseo a tus pies,
y alzarte un altar en mis adentros.
-salvador-
de mis pétalos en tu boca,
que sientas el aroma
de mis jardines en flor,
que sientas encima
el querer que te tengo,
el querer
de los almendros abiertos.
Déjame derramarte la esencia
del Edén que te ofrezco.
Déjame ,Alicia,estrecharte,ahorita,
dándote los ahogos
de la llama que me arde,
desahogándome los interiores
que me consumen.
Déjame tomar entre mis manos
las rosas de tu rostro,
para llevarla a mis labios,
acariciándote con las yemas
del pulgar,
mirándome con tus ojos abiertos,
queriendo comerte a besos.
Déjame, mi dulce Ali, ponerte las flores
del paseo a tus pies,
y alzarte un altar en mis adentros.
-salvador-