Rapsodo
Eiden Alvarez
En tu ausencia me desvelo al esperarte,
sueño contigo cuando no estás, y me
siento solo al no Tenerte
¿Cuánto cuesta regresar?
Déjame suspirar tu aroma a jardines,
déjame acariciar tu frágil cabello,
déjame contemplar ese algo que tienes
que me brinda inspiración.
Entre las noches taciturnas pienso en ti:
sonámbula, quieta, apasionada, entregada.
¡Solo son bagajes de mi imaginación!
Quisiera saber de ti como de un jardín
una flor, como de un ave el viento, como
de tus labios mi vos. Déjame amor mío,
Contempla mis manos de amor,
sucumbe, desde luego, a la pasión desenfrenada.
Déjame entregarme a la libertad de tu sonrisa,
déjame perderme entre los confines de tu rostro,
saborear el sudor el de tu cuerpo y hacer con ellos el mar.
Hazme saber tu querer, incítame a la pasión,
llévame por el mundo, pues solo quiero saber de ti.
Busco ser un enamorado, tu amante o más,
aunque me digas rotundamente y desde luego: quizás.
sueño contigo cuando no estás, y me
siento solo al no Tenerte
¿Cuánto cuesta regresar?
Déjame suspirar tu aroma a jardines,
déjame acariciar tu frágil cabello,
déjame contemplar ese algo que tienes
que me brinda inspiración.
Entre las noches taciturnas pienso en ti:
sonámbula, quieta, apasionada, entregada.
¡Solo son bagajes de mi imaginación!
Quisiera saber de ti como de un jardín
una flor, como de un ave el viento, como
de tus labios mi vos. Déjame amor mío,
Contempla mis manos de amor,
sucumbe, desde luego, a la pasión desenfrenada.
Déjame entregarme a la libertad de tu sonrisa,
déjame perderme entre los confines de tu rostro,
saborear el sudor el de tu cuerpo y hacer con ellos el mar.
Hazme saber tu querer, incítame a la pasión,
llévame por el mundo, pues solo quiero saber de ti.
Busco ser un enamorado, tu amante o más,
aunque me digas rotundamente y desde luego: quizás.