Aurora-
Poeta recién llegado
Dejaría que mi sangre, fuera hielo
Que las palabras no hablaran
Los actos solo fueran chistes
Y los malos momentos, gotas
Dejaría que mis lagunas fueran arena
Que no me viesen temblar ante la escena
Mis suspiros llevasen ron y vino, con sal
Y timidez que bailara un vals con el
Dejaría que tú me hicieses lo peor
Y yo, alzaría mi voluntad y te pisaría
Y el espejo se rompería, te mostraría
Como el gorrión que canta a la Aurora
Dejaría de importarme las abejas
Pero la picadura duele e inquieta
Y su zumbido todavía se escucha
Pero lo más horrible. No me avisaste
Dejaría que me escupieran sangre
Que cantaran a la tierna noche
Me rompieron como la brisa
Y solo, solo yo pude notarlo
Dejaría de esconderme y desear
Que hablaran de sentenciarme
Los grillos del buen corazón
Que no los oí por el alma a mis pies
Dejaría de cantar al fantasma
Que mi voz sonara clara y nítida
Los gestos de mi locura giraran
Y todo mi mundo cambiara, solo por una vez
No dejaría de llorar, de sentirme nada
De querer ser de otro color, hasta suplicarlo
De querer que el agobio se marche.
De saber que tu permitiste que mi angustia volviera.
Que las palabras no hablaran
Los actos solo fueran chistes
Y los malos momentos, gotas
Dejaría que mis lagunas fueran arena
Que no me viesen temblar ante la escena
Mis suspiros llevasen ron y vino, con sal
Y timidez que bailara un vals con el
Dejaría que tú me hicieses lo peor
Y yo, alzaría mi voluntad y te pisaría
Y el espejo se rompería, te mostraría
Como el gorrión que canta a la Aurora
Dejaría de importarme las abejas
Pero la picadura duele e inquieta
Y su zumbido todavía se escucha
Pero lo más horrible. No me avisaste
Dejaría que me escupieran sangre
Que cantaran a la tierna noche
Me rompieron como la brisa
Y solo, solo yo pude notarlo
Dejaría de esconderme y desear
Que hablaran de sentenciarme
Los grillos del buen corazón
Que no los oí por el alma a mis pies
Dejaría de cantar al fantasma
Que mi voz sonara clara y nítida
Los gestos de mi locura giraran
Y todo mi mundo cambiara, solo por una vez
No dejaría de llorar, de sentirme nada
De querer ser de otro color, hasta suplicarlo
De querer que el agobio se marche.
De saber que tu permitiste que mi angustia volviera.