Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dejé de respirar, me fui apagando,
herido por el mal que me oscurece,
ya nada de la luz me pertenece
y el pecho se me va debilitando.
La Noche llega presta y conquistando
y al paso de su afán mi miedo crece...
Dejé de respirar un viernes trece
y aún sigo entre mis huesos... respirando.
El tiempo se acortó de tal manera
que ahíto de correr cayó rendido
ahogándome el reloj y la sesera.
Dejé de respirar muerto perdido
-de nada me sirvió luchar siquiera-.
De Parca mi osamenta se ha vestido.
herido por el mal que me oscurece,
ya nada de la luz me pertenece
y el pecho se me va debilitando.
La Noche llega presta y conquistando
y al paso de su afán mi miedo crece...
Dejé de respirar un viernes trece
y aún sigo entre mis huesos... respirando.
El tiempo se acortó de tal manera
que ahíto de correr cayó rendido
ahogándome el reloj y la sesera.
Dejé de respirar muerto perdido
-de nada me sirvió luchar siquiera-.
De Parca mi osamenta se ha vestido.