Cada llegada es una alegría,
cada partida una esperanza,
nunca rechazo un abrazo,
dejo la puerta abierta a las huidas
aunque a veces se quiebre mi alma.
El corazón,
se angosta con las lagrimas de otros,
con los otros ríe,
con los sueños sueña.
Todos los días que recuerdo,
aunque solo sea una vez,
alguien me robo una sonrisa
y yo me alegre con ella.
cada partida una esperanza,
nunca rechazo un abrazo,
dejo la puerta abierta a las huidas
aunque a veces se quiebre mi alma.
El corazón,
se angosta con las lagrimas de otros,
con los otros ríe,
con los sueños sueña.
Todos los días que recuerdo,
aunque solo sea una vez,
alguien me robo una sonrisa
y yo me alegre con ella.