Del hogar aquel, como dedos de las manos
en unión perfecta sufrieron la rudeza
de la vida que les dio alegría y tristeza
fueron una sola mano, los cinco hermanos.
Caña tierna, la princesa, en combates vanos,
herida se quebró, por vientos de pobreza
y la parca volvió a rasgar con fiereza,
al cuarto arrebatando, a parajes arcanos.
El mayor, brecha abrió al caminar certero;
al menor, militar, el dios Marte exigió
el mediano, humanas artes, su afán cimero.
Fueron tres hermanos con voluntad de acero
de los cinco en puño que el hogar aquel dio,
y fueron: caminante, poeta y guerrero.
en unión perfecta sufrieron la rudeza
de la vida que les dio alegría y tristeza
fueron una sola mano, los cinco hermanos.
Caña tierna, la princesa, en combates vanos,
herida se quebró, por vientos de pobreza
y la parca volvió a rasgar con fiereza,
al cuarto arrebatando, a parajes arcanos.
El mayor, brecha abrió al caminar certero;
al menor, militar, el dios Marte exigió
el mediano, humanas artes, su afán cimero.
Fueron tres hermanos con voluntad de acero
de los cinco en puño que el hogar aquel dio,
y fueron: caminante, poeta y guerrero.