Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Supiste del amor sin aditivos
-tan sólo lo esencial de su fragancia-,
la parte elemental que da prestancia
al Hombre sin enjuagues paliativos.
Supiste caminar sin más motivos
que a pasos aprender con elegancia
ganando por la mano a la ignorancia
que terca siembra cepos destructivos
queriendo amenazar la senda abierta
con todo su arsenal de dientes fieros
tratando de imponer su rabia incierta.
Supiste del amor por los senderos
seguro de avivar el alma muerta
borrando al horizonte sus linderos.
-tan sólo lo esencial de su fragancia-,
la parte elemental que da prestancia
al Hombre sin enjuagues paliativos.
Supiste caminar sin más motivos
que a pasos aprender con elegancia
ganando por la mano a la ignorancia
que terca siembra cepos destructivos
queriendo amenazar la senda abierta
con todo su arsenal de dientes fieros
tratando de imponer su rabia incierta.
Supiste del amor por los senderos
seguro de avivar el alma muerta
borrando al horizonte sus linderos.