PERLADELMAR
Poeta fiel al portal
Tu imagen fosca que vive aún en mí,
acaricia el baladí admitir de una pena,
y aunque en ella yo viva prisionera,
es mi existencia suspendida
en tu ternura muda y llena.
-Anhelo que nunca llega hasta su orilla-
sin un ir indebido en mi presura,
me disuelve, me deserta a la atadura
del espacio, en desacierto de lo que no es,
de lo que fuera.
Tal vez, sólo el mirar de tu bondad;
con la que me apretaste a contra pecho,
el más leve tornasol en primavera:
la luz, el girasol, el pájaro que canta,
la imagen que perdura;
desde mi hondura mi ser te configura,
valla o distante, el alma es descendiente,
y te llama,
desde ese súbito albor, de madrugada umbría...
acaricia el baladí admitir de una pena,
y aunque en ella yo viva prisionera,
es mi existencia suspendida
en tu ternura muda y llena.
-Anhelo que nunca llega hasta su orilla-
sin un ir indebido en mi presura,
me disuelve, me deserta a la atadura
del espacio, en desacierto de lo que no es,
de lo que fuera.
Tal vez, sólo el mirar de tu bondad;
con la que me apretaste a contra pecho,
el más leve tornasol en primavera:
la luz, el girasol, el pájaro que canta,
la imagen que perdura;
desde mi hondura mi ser te configura,
valla o distante, el alma es descendiente,
y te llama,
desde ese súbito albor, de madrugada umbría...
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