ALYA
Poeta fiel al portal
Siempre llegas,
corrompes los tímpanos
con tus vocablos obstinados,
y tus silencios repetidos
y qué importa?
Eres el arlequín favorito
de la locura
y la cordura
porque sabes con tu
risa de borracho remendar
los estragos
de todo aquello roto
en la mirada suspendida
de unos ojos perdidos
que dibujan descuidadamente
huellas de sangre
en el rictus engreído
de tu boca.
Sabes que todo lo puedes,
romper las agujas
y su tránsito por el reloj.
Escarbar con tus uñas
el territorio de ayeres
sepultados
y de tu experiencia
milenaria beber
gotas de fuego
hasta atizar la hoguera
en tus venas.
Recorrer con tu lengua
la comisura de la luna
coqueta, inocente
fiera, salvaje.
La inconmovible luna
de tu adolescencia fresca
de tu adultez con sabor a vino.
No, no todo es el despojo
de una verdad descubierta,
hay cada historia
en las venas abiertas
de nuestros años ,
lo que somos se repetirá
sobre los segundos,
se repetirán nuestras guerras,
la sangre, las risas,
las voces, las palabras
que torpemente
se convierten en códigos
y entonces no dolerán
los aprendizajes inconcebibles
como el amor
a la perra ingrata
que llamamos muerte.
puedes amarla,
porque ya te ha dado bastante.
Y mientras ella
decida bailar contigo
o lejos de ti,
siempre será temprano
para beber un vino,
aunque sea el último.
corrompes los tímpanos
con tus vocablos obstinados,
y tus silencios repetidos
y qué importa?
Eres el arlequín favorito
de la locura
y la cordura
porque sabes con tu
risa de borracho remendar
los estragos
de todo aquello roto
en la mirada suspendida
de unos ojos perdidos
que dibujan descuidadamente
huellas de sangre
en el rictus engreído
de tu boca.
Sabes que todo lo puedes,
romper las agujas
y su tránsito por el reloj.
Escarbar con tus uñas
el territorio de ayeres
sepultados
y de tu experiencia
milenaria beber
gotas de fuego
hasta atizar la hoguera
en tus venas.
Recorrer con tu lengua
la comisura de la luna
coqueta, inocente
fiera, salvaje.
La inconmovible luna
de tu adolescencia fresca
de tu adultez con sabor a vino.
No, no todo es el despojo
de una verdad descubierta,
hay cada historia
en las venas abiertas
de nuestros años ,
lo que somos se repetirá
sobre los segundos,
se repetirán nuestras guerras,
la sangre, las risas,
las voces, las palabras
que torpemente
se convierten en códigos
y entonces no dolerán
los aprendizajes inconcebibles
como el amor
a la perra ingrata
que llamamos muerte.
puedes amarla,
porque ya te ha dado bastante.
Y mientras ella
decida bailar contigo
o lejos de ti,
siempre será temprano
para beber un vino,
aunque sea el último.
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