Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya había ladrado mucho el perro vivir de un hombre
que solo sabía amar
más no existir.
y como animal atado con correas su camino era
lastimando su ser.
Atado sin escapar de la prisión de cuerdas del destino
que muy amarrado corta el cuello inocente,
sangró de amores
en el perro vivir.
Y entonces le fueron colocadas cadenas
de esas que son sempiternas,
sujetadas a las oscuras grietas de la indiferencia,
mientras caía la tormenta maldita
en los ojos mojados de lagrimas
del perro
y el hombre.
que solo sabía amar
más no existir.
y como animal atado con correas su camino era
lastimando su ser.
Atado sin escapar de la prisión de cuerdas del destino
que muy amarrado corta el cuello inocente,
sangró de amores
en el perro vivir.
Y entonces le fueron colocadas cadenas
de esas que son sempiternas,
sujetadas a las oscuras grietas de la indiferencia,
mientras caía la tormenta maldita
en los ojos mojados de lagrimas
del perro
y el hombre.