IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se tuerce el tiempo
en la perspectiva infinita,
todo se deforma,
horizontes curvos,
le permiten a la luz su soledad,
a las almas
sus noches tan ansiadas,
levitando en el centro de la vorágine,
ser de polvo estelar,
con retazos evolutivos
de una efímera existencia,
en cada punto, en cada comienzo,
la avaricia tiñe al lienzo,
esbozando una desgracia espectral
que nos acompaña
desde nuestros primeros y últimos días,
sensación de una calma amenazante,
libertad acosadora,
nos perderemos en sus instantes,
siendo libres sin necesitarlo,
sin haber pedido tal martirio,
de no pertenecer al tiempo,
de observar nuestro semblante funesto,
permanentemente,
cada luna, cada sol,
quebrados como el firmamento,
por no fenecer junto al delirio.
en la perspectiva infinita,
todo se deforma,
horizontes curvos,
le permiten a la luz su soledad,
a las almas
sus noches tan ansiadas,
levitando en el centro de la vorágine,
ser de polvo estelar,
con retazos evolutivos
de una efímera existencia,
en cada punto, en cada comienzo,
la avaricia tiñe al lienzo,
esbozando una desgracia espectral
que nos acompaña
desde nuestros primeros y últimos días,
sensación de una calma amenazante,
libertad acosadora,
nos perderemos en sus instantes,
siendo libres sin necesitarlo,
sin haber pedido tal martirio,
de no pertenecer al tiempo,
de observar nuestro semblante funesto,
permanentemente,
cada luna, cada sol,
quebrados como el firmamento,
por no fenecer junto al delirio.