marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miré tu fotografía con cierta deidad perdida.
recordé la imagen infinita de conocerte de ida
y volver loca la curiosidad con un gesto de tu boca,
para encontrarme enmudecida ante la mirada que no pregona desidias.
recordé la imagen infinita de conocerte de ida
y volver loca la curiosidad con un gesto de tu boca,
para encontrarme enmudecida ante la mirada que no pregona desidias.
Escuché tu voz de media tarde sin cordilleras,
anhelé con verdadera pasión un instante de fortuna,
colgarme a ti en una enredadera de besos
y ser tuya en un encuentro sin precios.
anhelé con verdadera pasión un instante de fortuna,
colgarme a ti en una enredadera de besos
y ser tuya en un encuentro sin precios.
Para olvidar el apremio de una frontera,
relegar mi presente y viajar en delirios,
a un encuentro pasajero
para ser algo más que amigos.
relegar mi presente y viajar en delirios,
a un encuentro pasajero
para ser algo más que amigos.
