elizabethmol
Poeta recién llegado
El lamento del viento me trajo de vuelta; cual muerto me encontraba aletargada en el fondo de la habitación… la oscuridad lo cubría casi todo; los objetos de la habitación se movían en un vaivén constante como en una danza frenética, como la pelea de los demonios del averno. Un reflejo en la puerta perturbaba constante mi pensamiento como si se acercara cada vez más a mi lecho. Al pasar el tiempo – que me pareció apenas un segundo- el calor reemplazo al frío súbitamente. Percibí como si una sombra -que llevaba mi propia esencia, pero de forma maligna- percibiera mi existencia. Los espasmos en mi cuerpo iban en aumento; La forma se acercaba lentamente hasta posar sus escurridizos tentáculos en mi piel. Una masa palpitante me recorrió hasta llegar a mi vista. Mis ojos desorbitados trataban de alejar la imagen, pero una fuerza colosal me atraía de forma casi convulsiva a mirar más, como si mi yo mismo me encontrara ahí. De pronto me vi encima de mi cuerpo, ¡era yo aquella masa informe! Lentamente me posaba sobre mi anterior cuerpo, como tratando de encontrar una explicación, pero conforme me acercaba mi cuerpo se impregnaba en mi hedionda nueva apariencia, hasta desaparecer por completo.
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