Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Demonios azules que habitan mi vida,
me clavan puñales, me agreden día tras día
y sigo de pie con rictus de sufrimiento en mis mejillas
pero a quien le importa esta es la historia de mi vida;
solo yo puedo enfrentar a esos demonios,
solo yo puedo combatirlos,
con la fuerza necesaria para despojarme del todo de ellos,
pero no lo hago me detengo en el último momento;
no es que me haya acostumbrado a este sentir de terror minimizado,
es dolor que me abraza dentro y al sentir que se marchan empiezo a añorarlos,
son partes sistemáticas a mi existencia colocados.
Demonios azules envueltos en sueños dorados
deseos existiendo sin ser aun logrados,
la forma viciosa que tienen mis delirios corriendo
tras los débiles trazos que dejaste pegados a mis células en tiempos pasados
Esos son mis Demonios Azules!
Los que cada día me van torturando
Se han vuelto punzantes de mi existir y aprendí a tolerarlos,
corren lagrimas abundantes cuanto más presentes se hacen;
se siente el dolor intenso al verlos tan presentes en mi encarnándose,
demonios, malditos demonios y no puedo echarles!
por que mi vida sin ellos será aun más deplorable
Maldita la hora en que tú los dejaste en mi interior,
y sin embargo no puedo ni quiero por ello odiarte.
Mary C. López
me clavan puñales, me agreden día tras día
y sigo de pie con rictus de sufrimiento en mis mejillas
pero a quien le importa esta es la historia de mi vida;
solo yo puedo enfrentar a esos demonios,
solo yo puedo combatirlos,
con la fuerza necesaria para despojarme del todo de ellos,
pero no lo hago me detengo en el último momento;
no es que me haya acostumbrado a este sentir de terror minimizado,
es dolor que me abraza dentro y al sentir que se marchan empiezo a añorarlos,
son partes sistemáticas a mi existencia colocados.
Demonios azules envueltos en sueños dorados
deseos existiendo sin ser aun logrados,
la forma viciosa que tienen mis delirios corriendo
tras los débiles trazos que dejaste pegados a mis células en tiempos pasados
Esos son mis Demonios Azules!
Los que cada día me van torturando
Se han vuelto punzantes de mi existir y aprendí a tolerarlos,
corren lagrimas abundantes cuanto más presentes se hacen;
se siente el dolor intenso al verlos tan presentes en mi encarnándose,
demonios, malditos demonios y no puedo echarles!
por que mi vida sin ellos será aun más deplorable
Maldita la hora en que tú los dejaste en mi interior,
y sin embargo no puedo ni quiero por ello odiarte.
Mary C. López
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