IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Ofuscados,
vida sepultada,
sendero señero,
insulsa manera de obviar el dolor,
con una falsa cadencia en cada sonrisa,
partiendo, para no regresar,
hacia la estela del descontento,
entre umbrales frívolos
de realidades que no laten junto al tiempo,
cada segundo se distorsiona
según el color camaleónico
de cada alma sentenciada,
suspirando entre una mitómana comedia,
no hay divinidades,
en las colmenas mortales,
que surjan por propia voluntad,
todo es una necesidad asimilada,
la raíz que brota desde la locura,
hace que emerja el dolor como caudal,
nos quitan razones,
anestesian corazones
con su toxica esencia,
culposa nuestra rígida insistencia,
de un pasado inocente y frágil,
que nos dio de probar nuestra valía,
una vez más,
nos vemos agobiados
por nuestra sed de demostrar,
que la vida no es una mentira,
que la muerte no es la única verdad.
vida sepultada,
sendero señero,
insulsa manera de obviar el dolor,
con una falsa cadencia en cada sonrisa,
partiendo, para no regresar,
hacia la estela del descontento,
entre umbrales frívolos
de realidades que no laten junto al tiempo,
cada segundo se distorsiona
según el color camaleónico
de cada alma sentenciada,
suspirando entre una mitómana comedia,
no hay divinidades,
en las colmenas mortales,
que surjan por propia voluntad,
todo es una necesidad asimilada,
la raíz que brota desde la locura,
hace que emerja el dolor como caudal,
nos quitan razones,
anestesian corazones
con su toxica esencia,
culposa nuestra rígida insistencia,
de un pasado inocente y frágil,
que nos dio de probar nuestra valía,
una vez más,
nos vemos agobiados
por nuestra sed de demostrar,
que la vida no es una mentira,
que la muerte no es la única verdad.