Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dependo de no darme ennegrecido
al pecho que reclama mi presencia;
dependo de mi propia resistencia
si el tajo llega amargo y resentido.
Acudo a mi lugar si malherido
el mundo me trastoca la existencia;
dependo de luchar con insistencia
las veces que me aferra lo perdido.
Me mueve ver la luz del otro lado
en este amanecer que me convida
a verme de la noche liberado.
Dependo -como meta de partida-
del alma que se acuesta a mi costado
brindándome calor, razón y vida.
al pecho que reclama mi presencia;
dependo de mi propia resistencia
si el tajo llega amargo y resentido.
Acudo a mi lugar si malherido
el mundo me trastoca la existencia;
dependo de luchar con insistencia
las veces que me aferra lo perdido.
Me mueve ver la luz del otro lado
en este amanecer que me convida
a verme de la noche liberado.
Dependo -como meta de partida-
del alma que se acuesta a mi costado
brindándome calor, razón y vida.