No se ve nada,
ni la luz al final del túnel,
es absoluta,
la oscuridad que abruma.
Aparecen reflejos,
imágenes borrosas,
se ven bastante lejos,
pero son dolorosas.
Angustia,
desesperación,
¡deja de mirar!
escuchaba yo.
Pero ahí me encontré,
Sin poder evitarlo me Centre,
en esas imágenes,
¿Qué podría ser?
Sorprendido quedé,
pues estaba viendo,
lo que una vez fue.
Los peores recuerdos,
dentro de mi,
aquellos que escondía,
porque sino me consumiria.
¿dónde están los buenos?
Decía yo,
Guardados en un pequeño cajón,
me respondió una voz.
-¿Quién eres?
+Soy tu subsconciente
-¿Y porque me enseñas esto?
+Tu has querido verlo
-Enseñame los buenos por lo menos.
+ahí los tienes, es un placer hacerlo.
Y como si fuera un parpadeo,
aparecieron los buenos.
-¿Solo son estos?
No tienen comparación con los malos.
+son tus vivencias,
Tú las has buscado.
Entonces observando me quedé,
Puesto que aún los buenos,
No eran recuerdos muy diferentes,
a los que guardaba del día de ayer.
Luego a llorar comence
y a mi subconsciente le imploré
-sacame de aquí,
No quiero ver más.
+Es lo que has vivido,
lo que has querido y no querido vivir.
Y aún no hemos terminado,
Pues ahora viene tus sueños.
Aquellos que nunca van a ocurrir.
Volvió la oscuridad,
ya no me daba miedo,
Pues me aterraba mas
lo que estaba por venir.
Se hizo una tenue luz,
Por donde todo lo vi,
quería cerrar los ojos,
Pero fue imposible para mi.
Entonces apareció todo,
amores que no fueron correspondido,
experiencias que quise vivir,
Y el sueño más reciente,
que esas imágenes tuvieran fin.
Pensé en ese instante,
estoy dentro de los sueños,
Que no se van a cumplir.
por lo que esas imágenes,
jamás tendrían fin.
-dejame ya por favor.
No puedo más
+soy Tu subscociente
No me puedes controlar.
Entonces desperté,
Estaba sonando el despertador.
Con la cara de tristeza,
De todas las noches sufrir,
el mismo sueño abrumador.
Decidí salir de la habitación,
Y seguir escondiendo al mundo,
lo que todos los días siento,
Y sufrir en silencio.
Hasta que me arme de valor,
o de cobardía,
Y me introduzca en la oscura Y fría,
Eternidad de la vida.
ni la luz al final del túnel,
es absoluta,
la oscuridad que abruma.
Aparecen reflejos,
imágenes borrosas,
se ven bastante lejos,
pero son dolorosas.
Angustia,
desesperación,
¡deja de mirar!
escuchaba yo.
Pero ahí me encontré,
Sin poder evitarlo me Centre,
en esas imágenes,
¿Qué podría ser?
Sorprendido quedé,
pues estaba viendo,
lo que una vez fue.
Los peores recuerdos,
dentro de mi,
aquellos que escondía,
porque sino me consumiria.
¿dónde están los buenos?
Decía yo,
Guardados en un pequeño cajón,
me respondió una voz.
-¿Quién eres?
+Soy tu subsconciente
-¿Y porque me enseñas esto?
+Tu has querido verlo
-Enseñame los buenos por lo menos.
+ahí los tienes, es un placer hacerlo.
Y como si fuera un parpadeo,
aparecieron los buenos.
-¿Solo son estos?
No tienen comparación con los malos.
+son tus vivencias,
Tú las has buscado.
Entonces observando me quedé,
Puesto que aún los buenos,
No eran recuerdos muy diferentes,
a los que guardaba del día de ayer.
Luego a llorar comence
y a mi subconsciente le imploré
-sacame de aquí,
No quiero ver más.
+Es lo que has vivido,
lo que has querido y no querido vivir.
Y aún no hemos terminado,
Pues ahora viene tus sueños.
Aquellos que nunca van a ocurrir.
Volvió la oscuridad,
ya no me daba miedo,
Pues me aterraba mas
lo que estaba por venir.
Se hizo una tenue luz,
Por donde todo lo vi,
quería cerrar los ojos,
Pero fue imposible para mi.
Entonces apareció todo,
amores que no fueron correspondido,
experiencias que quise vivir,
Y el sueño más reciente,
que esas imágenes tuvieran fin.
Pensé en ese instante,
estoy dentro de los sueños,
Que no se van a cumplir.
por lo que esas imágenes,
jamás tendrían fin.
-dejame ya por favor.
No puedo más
+soy Tu subscociente
No me puedes controlar.
Entonces desperté,
Estaba sonando el despertador.
Con la cara de tristeza,
De todas las noches sufrir,
el mismo sueño abrumador.
Decidí salir de la habitación,
Y seguir escondiendo al mundo,
lo que todos los días siento,
Y sufrir en silencio.
Hasta que me arme de valor,
o de cobardía,
Y me introduzca en la oscura Y fría,
Eternidad de la vida.