Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dile al infinito cielo
que mi alma quedó exhausta
de soñar un sueño muerto.
Eleva tus alas de hielo
y vuela rauda a la luna
dejando a sus pies mi ruego.
Custodia el llanto despierto
que engarzo en hilo de verso
y anúdalo al cauce seco
que apenas fluye en deseos
si ve estrellas fugaces
aunque rasguen firmamentos.
La noche guarda el desvelo
abrigando ojos insomnes
con manto oscuro de cieno.
Corren sombras por mi pecho
y anidan fría promesa
en tendal de eterno invierno
donde dejo preso aliento,
hibernado en mi velero,
de jarcias sin voz de anhelos.
Mascarón de amores ciego
que pone a babor su proa
derrotando en el averno.
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