Marga M.R.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando la mano se niega a acercarse a la pluma las ideas hacen largos en la espectante cascada del tintero,mientras la musa,a su lado,la acompaña navegando en barquito de cáscara de nuez,
la inspiración bucea el pensamiento emergiendo a golpes de un impulso izándose hasta el cielo con el fín de llamar la atención,
el mundo se ha parado sobre la ociosa mano que debe dar cuerda a su reloj de arena,espera utilizada para releer y seguir ampliando el catecismo de su fe,
la voluntad,hasta ahora paladín incansable de la idea,duerme agotada bajo el árbol de negadas palabras,
la mente renace nuevamente...y nuevamente al vuelo de una mosca se muestra distraída,
aproximar la mano a la pluma parece complicado,
que la llegue a coger entre sus dedos... resultará imposible,
la pluma desespera mientras escucha caer miles de historias que no verán la luz.
la inspiración bucea el pensamiento emergiendo a golpes de un impulso izándose hasta el cielo con el fín de llamar la atención,
el mundo se ha parado sobre la ociosa mano que debe dar cuerda a su reloj de arena,espera utilizada para releer y seguir ampliando el catecismo de su fe,
la voluntad,hasta ahora paladín incansable de la idea,duerme agotada bajo el árbol de negadas palabras,
la mente renace nuevamente...y nuevamente al vuelo de una mosca se muestra distraída,
aproximar la mano a la pluma parece complicado,
que la llegue a coger entre sus dedos... resultará imposible,
la pluma desespera mientras escucha caer miles de historias que no verán la luz.