Es el ámbar de tus ojos que reluce,
es la cálida expresión de tu mirada,
es tu piel con azucenas perfumada,
lo que al trágico destino me conduce.
El amor que te profeso se traduce
en la clásica canción desesperada
del poeta de pasión desenfrenada
que en el alma con dulzura se introduce.
Corazón que rechazaste mi sosiego
con patética y brutal indiferencia:
a tu pérfido desprecio me doblego.
Sumiré mi soledad en la indecencia
del sujeto que, gañán y mujeriego,
tratará de renacer sin tu presencia.
..--..
VicenteMoret
es la cálida expresión de tu mirada,
es tu piel con azucenas perfumada,
lo que al trágico destino me conduce.
El amor que te profeso se traduce
en la clásica canción desesperada
del poeta de pasión desenfrenada
que en el alma con dulzura se introduce.
Corazón que rechazaste mi sosiego
con patética y brutal indiferencia:
a tu pérfido desprecio me doblego.
Sumiré mi soledad en la indecencia
del sujeto que, gañán y mujeriego,
tratará de renacer sin tu presencia.
..--..
VicenteMoret