victolman
Poeta asiduo al portal
Desamparado
En esta tarde gris que transita
lo envuelve un crepúsculo olvidado,
la espina que el mundo le ha dejado
en nombre de la ausente que él musita
Es la amarga condena de un disfrazado
que su alma clama del agua que necesita,
solo le queda la fe que siempre se le marchita
y la criatura que la vida de pronto le ha dejado
Taciturno, flácido, anonadado
Vaga entre hordas de fantasmas por su casita,
silente en su andar va por el mundo aquejado,
viviendo ese triste recuerdo, que su amar no amerita
Si ese tiempo de conocerla no hubiera llegado
él no hubiera podido salir de su ermita,
la razón de su existir le hubiera flagelado,
porque el mundo constantemente lo limita
Tañen las campanas, con un sentir anhelado,
en dulces recuerdos, de los cuadros de su salita,
las imágenes que él ve, se han desfigurado,
mirándolos continuamente ¡Él resucita!..
(victolman)
En esta tarde gris que transita
lo envuelve un crepúsculo olvidado,
la espina que el mundo le ha dejado
en nombre de la ausente que él musita
Es la amarga condena de un disfrazado
que su alma clama del agua que necesita,
solo le queda la fe que siempre se le marchita
y la criatura que la vida de pronto le ha dejado
Taciturno, flácido, anonadado
Vaga entre hordas de fantasmas por su casita,
silente en su andar va por el mundo aquejado,
viviendo ese triste recuerdo, que su amar no amerita
Si ese tiempo de conocerla no hubiera llegado
él no hubiera podido salir de su ermita,
la razón de su existir le hubiera flagelado,
porque el mundo constantemente lo limita
Tañen las campanas, con un sentir anhelado,
en dulces recuerdos, de los cuadros de su salita,
las imágenes que él ve, se han desfigurado,
mirándolos continuamente ¡Él resucita!..
(victolman)