Ciela
Poeta veterano en el portal
Desamparos
Basta nomás
con salirse
de la cueva
para verlos desfilar
como puñales de escorbutos.
Avivan los dolores,
no sólo los de muelas,
sino los del Poder
y sus secuelas.
Los hay condensados, diminutos,
bajo un lijado cielo de arpillera
y otros vastamente despojados
como edemas
del Gran Callo Social Hipertrofiado.
¡Ay, Desterrados del In Mundo:
infancias Jubiladas,
vejeces sin Paz ni Jubileos,
y tanta edad sin Júbilo
en el medio!...
... Son los Sin-Turnos.
No acceden a divanes,
son los clientes del Olvido
de un dios desmemoriado
que impera en hospitales
con gestos moribundos.
Pacientes Post-impagos
sin Pre-Pagas,
de exilios sin auxilios,
en listas de No-Esperas
de colas descoladas,
de Eterna Deuda Externa
y tan Interna.
Destetes incesantemente abruptos,
sin transiciones,
ni conductos.
Sujetos Sujetados,
y barrados
por escobas
de barridos
despiadados.
Perdieron las mascotas,
los chupetes,
los ahorcan
sin voz ni posesiones.
Puedo verlos pasar,
sin concesiones.
Me bombardean
el ombligo.
Entonces en mi colon
espasmódico
se acuchillan
de nuevo conventillos
y suicidios.
Es el hambre de mi gente
que castiga
y dilapida
poemas y canciones.
Evoco a Evita
y la reclamo.
Porque hoy grita
desde un páramo
dispoético y profano
a tanta profusión
de Desamparos
y No Privilegiados.
con salirse
de la cueva
para verlos desfilar
como puñales de escorbutos.
Avivan los dolores,
no sólo los de muelas,
sino los del Poder
y sus secuelas.
Los hay condensados, diminutos,
bajo un lijado cielo de arpillera
y otros vastamente despojados
como edemas
del Gran Callo Social Hipertrofiado.
¡Ay, Desterrados del In Mundo:
infancias Jubiladas,
vejeces sin Paz ni Jubileos,
y tanta edad sin Júbilo
en el medio!...
... Son los Sin-Turnos.
No acceden a divanes,
son los clientes del Olvido
de un dios desmemoriado
que impera en hospitales
con gestos moribundos.
Pacientes Post-impagos
sin Pre-Pagas,
de exilios sin auxilios,
en listas de No-Esperas
de colas descoladas,
de Eterna Deuda Externa
y tan Interna.
Destetes incesantemente abruptos,
sin transiciones,
ni conductos.
Sujetos Sujetados,
y barrados
por escobas
de barridos
despiadados.
Perdieron las mascotas,
los chupetes,
los ahorcan
sin voz ni posesiones.
Puedo verlos pasar,
sin concesiones.
Me bombardean
el ombligo.
Entonces en mi colon
espasmódico
se acuchillan
de nuevo conventillos
y suicidios.
Es el hambre de mi gente
que castiga
y dilapida
poemas y canciones.
Evoco a Evita
y la reclamo.
Porque hoy grita
desde un páramo
dispoético y profano
a tanta profusión
de Desamparos
y No Privilegiados.
Última edición:
:: .