Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Promesas en fría espera
que me dejan sin respuesta,
deshaciéndose en acasos,
esclavizando el trazado.
El alma amancebada
bajo la sombra bastarda
de un verso vacío...
y mi voz sin destinos,
y mi pálpito mudo,
y mi piel de este claustro
un cascarón de humo.
Los ojos templan la cruceta
que se alza a mi diestra.
El camino acorta años
y embaldosa el pasado
con férreas telarañas
que el fracaso hilvana.
Resuena a veces el grito,
que muere en principios,
pues tal es el oscuro
de la hebra del nudo
que prefiere ser susurro.
Y desando toda tormenta
de este corazón veleta,
bandeando el viento vasto
con la soga de mi canto.
Un rayo de luna amalgama
la rima y mi añoranza
pues el que suele dar cariño
también regala martirio.
Mas todo ya lo asumo
y trago el engrudo
de este deseo convulso.
¿Qué será de las quimeras
que aunque corras nunca llegas?
¿Por qué rezas, si el diablo
siempre recoge el reclamo?
¿Quién si no tú se disfraza
en escorzo de risa falsa?
¿Dónde quedaron tus bríos?
¿Cuándo te embutiste en olvido,
te descartaste de triunfos?
En algún lugar de otro mundo
tus sueños siguen su curso...