ludmila
Poeta veterano en el portal
Andrómeda constela
las anclas de la noche,
pernocta en el tálamo de mis conquistas,
parpadea en el ámbito de mi conciencia
flagelando el ansia
y la inquieta barricada
de mi estulticia.
Estupor y engendro verborrágico
de la inocencia
tolerando tanta calidad de sombra,
opacando la saciedad de nada…
En el estribo de una equidad de piedra
textura arcillosa de hilos
que sostiene el sabor de tu caricia.
Amor abandonado de abrojos y de espinas
todo en ti, fue el espanto clandestino
de anuncios agoreros de la espada
que quiebra el dolor y la fisura
de una caída que desangró los sueños
famélicos descensos de acuosas metáforas
muriendo de sed por los incendios…
las anclas de la noche,
pernocta en el tálamo de mis conquistas,
parpadea en el ámbito de mi conciencia
flagelando el ansia
y la inquieta barricada
de mi estulticia.
Estupor y engendro verborrágico
de la inocencia
tolerando tanta calidad de sombra,
opacando la saciedad de nada…
En el estribo de una equidad de piedra
textura arcillosa de hilos
que sostiene el sabor de tu caricia.
Amor abandonado de abrojos y de espinas
todo en ti, fue el espanto clandestino
de anuncios agoreros de la espada
que quiebra el dolor y la fisura
de una caída que desangró los sueños
famélicos descensos de acuosas metáforas
muriendo de sed por los incendios…
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