el albatros
Poeta recién llegado
Van cayendo los años
en las sentinas, se acumulan,
Miasmas barren los olfatos
y bailan en las ciénagas
pies de gente sin sentidos,
sordos con bolsas de ínsipidos limones,
y ciegos porfiando sus ojos
sobre la cebollas que pican
sus sombras aprovechando el Otoño,
para hacerlo un buen Otoño,
puesto que no hicieron el Agosto
Yo espero que llore una mujer
para contemplarla hasta que cese de hacerlo,
como contemplo a los nenúfares
cuando voy a aliviar mis ganas de execraros
allá lejos, en el observatorio de las nubes
en la posada de los vientos
en la apatía, aprendemos a tocar las cosas
con la piel de gallina,
coeficiente de rugosidad cero, adelante.
en las sentinas, se acumulan,
Miasmas barren los olfatos
y bailan en las ciénagas
pies de gente sin sentidos,
sordos con bolsas de ínsipidos limones,
y ciegos porfiando sus ojos
sobre la cebollas que pican
sus sombras aprovechando el Otoño,
para hacerlo un buen Otoño,
puesto que no hicieron el Agosto
Yo espero que llore una mujer
para contemplarla hasta que cese de hacerlo,
como contemplo a los nenúfares
cuando voy a aliviar mis ganas de execraros
allá lejos, en el observatorio de las nubes
en la posada de los vientos
en la apatía, aprendemos a tocar las cosas
con la piel de gallina,
coeficiente de rugosidad cero, adelante.