Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa tarde descubrí, que se me habían acabado todos los pañuelos que lloré. Eran tantos sueños que se iban desmigajando como lluvia en la caneca. Nada nuevo, si tengo en cuenta, que siempre lloro como una tonta de tontas, la más tonta por soñar.
Y ahora, así como la ida de la brisa decembrina, mis esperanzas idas; de todas las brisas tristes, también lloró por mí.
He descubierto que si miro a las estrellas de la noche, no tengo que esperar a quien debía esperar para mirarlas. Por eso, ya no se ven igual. Aun ellas han perdido su sentido en la ciudad que se pinta de muchas luces por las caídas tardes. Todas son vacías.
Mi vida está llena de sueños, y la triste caneca de la esquina, está llena de pañuelos acabados de lágrimas. Y mis palabras trasnochadas ya carecen de sentido y de mojadas tristezas.
.................................Claridad Divina López Estrada............................
Y ahora, así como la ida de la brisa decembrina, mis esperanzas idas; de todas las brisas tristes, también lloró por mí.
He descubierto que si miro a las estrellas de la noche, no tengo que esperar a quien debía esperar para mirarlas. Por eso, ya no se ven igual. Aun ellas han perdido su sentido en la ciudad que se pinta de muchas luces por las caídas tardes. Todas son vacías.
Mi vida está llena de sueños, y la triste caneca de la esquina, está llena de pañuelos acabados de lágrimas. Y mis palabras trasnochadas ya carecen de sentido y de mojadas tristezas.
.................................Claridad Divina López Estrada............................