Juan Castañeda Gómez
Poeta recién llegado
En un diminuto instante la encontró con la memoria
Como cada tarde de escritura gastando el mejor papel y su lápiz casi roto
Escribió:
Sueña despierto, no duerme, llora por dentro, no muere y no amanece.
El sol sale por sus ojos, despierta del insomnio, se ahoga en su propia sangre y finge que nada pasa
El desamor en su contra, en la punta más aguda
Lo hizo encontrarse a si mismo
Asumiendo los dolores de quien conlleva el amor
Escribió:
Silenciosa no quiero tus palabras
Enamorada, vencedora e intocable
Quemas mi mente con tus silencios
Engendras y hablas con el fuego de tu vientre
Me despiertas y desplomas
De las ruinas me levantas y estoy solo
Perdiendo lo que no es mío
Sin poderse contener
Sin calma
A punto de la migraña
Escribió:
¿Quien se cortar las alas?
¿Quién te guía al caminar?
¿Quién no llora, se levanta y aun te ayuda?
¿Quién?
¿Quién no entiende nada y no le importa el dolor?
Díganme si en realidad existo
Si soy hombre o animal
Díganme que putas soy
Díganme, porque no muero?
No muero de ti
Y no muero de existir solo
Tal vez ni soy de este mundo
Se encontró mirándose
En el ya frió y reconfortarle café de tarde noche
Respiro para sí mismo
Y escribió:
Tus sabanas blancas
Mis flores marchitas
La falta de tu aroma
Mi sueño matutino
La ausencia del amor compartido
Saber que estoy solo
Tus ojos llenos de aire
Mis ojos hinchados de amaneceres
Amar lo que no es tuyo
Entenderlo
Dar todo lo que tienes
La belleza humana frente a los prejuicios
Risas oclusivas
El sabor del desamor
Renacer de las lágrimas
Ser ciudadano del amor
Conmovido, emocionado
Escribió para sí mismo
Reviso la ortografía
Pensó un titulo apropiado
Lo firmo y se durmió
Como cada tarde de escritura gastando el mejor papel y su lápiz casi roto
Escribió:
Sueña despierto, no duerme, llora por dentro, no muere y no amanece.
El sol sale por sus ojos, despierta del insomnio, se ahoga en su propia sangre y finge que nada pasa
El desamor en su contra, en la punta más aguda
Lo hizo encontrarse a si mismo
Asumiendo los dolores de quien conlleva el amor
Escribió:
Silenciosa no quiero tus palabras
Enamorada, vencedora e intocable
Quemas mi mente con tus silencios
Engendras y hablas con el fuego de tu vientre
Me despiertas y desplomas
De las ruinas me levantas y estoy solo
Perdiendo lo que no es mío
Sin poderse contener
Sin calma
A punto de la migraña
Escribió:
¿Quien se cortar las alas?
¿Quién te guía al caminar?
¿Quién no llora, se levanta y aun te ayuda?
¿Quién?
¿Quién no entiende nada y no le importa el dolor?
Díganme si en realidad existo
Si soy hombre o animal
Díganme que putas soy
Díganme, porque no muero?
No muero de ti
Y no muero de existir solo
Tal vez ni soy de este mundo
Se encontró mirándose
En el ya frió y reconfortarle café de tarde noche
Respiro para sí mismo
Y escribió:
Tus sabanas blancas
Mis flores marchitas
La falta de tu aroma
Mi sueño matutino
La ausencia del amor compartido
Saber que estoy solo
Tus ojos llenos de aire
Mis ojos hinchados de amaneceres
Amar lo que no es tuyo
Entenderlo
Dar todo lo que tienes
La belleza humana frente a los prejuicios
Risas oclusivas
El sabor del desamor
Renacer de las lágrimas
Ser ciudadano del amor
Conmovido, emocionado
Escribió para sí mismo
Reviso la ortografía
Pensó un titulo apropiado
Lo firmo y se durmió
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