Desde la ventana
la vista es magnifica.
Dos peñas altas
vigilan mis días,
y los grandes fresnos desnudos
me acompañan en silencio.
Dentro hay dolor
ilusiones,
despedidas para siempre...
Con gran estruendo,
vida.
Hay amores callados,
¡tan callados,
tan efímeros!
que no lo solemos nombrar.
Besos suaves,
adioses con la mano
entre largos, pasillos,
lagrimas sin saber porque salen;
¡hay que decir tantas cosas!;
ilusiones en cajitas,
sonrisas forzadas.
La vida.
la vista es magnifica.
Dos peñas altas
vigilan mis días,
y los grandes fresnos desnudos
me acompañan en silencio.
Dentro hay dolor
ilusiones,
despedidas para siempre...
Con gran estruendo,
vida.
Hay amores callados,
¡tan callados,
tan efímeros!
que no lo solemos nombrar.
Besos suaves,
adioses con la mano
entre largos, pasillos,
lagrimas sin saber porque salen;
¡hay que decir tantas cosas!;
ilusiones en cajitas,
sonrisas forzadas.
La vida.