Desde el muro
(01.07.1983)
Ya no me angustia escuchar
el ronroneo de las piedras
sobre el zinc
incesantemente
Admito
a estas alturas
que me han nacido más oidos
y soy capaz de entender
de un solo golpe
los esguinces del poste
ante el acoso
de un hombre
a medianoche
Hoy
ya no me obstina saber
que nunca alcanzaré
las rayas nocturnas
de las sombras
Es más
acepto
con tranquilidad
la trascendencia diaria
de los gatos
en los techos
ciudadanos
Porque nunca podré sentir
más nostalgia que tus muslos
ni más angustia
que el final de un abrazo
entre nosotros
sin más destino
que repetirnos
y rehacernos
Porque comprendo
que no hay más remedio
sino quererse
ya que a esta botella vacía
no le espera otro destino
sino quebrarla contra la acera
como quien le rompe la cabeza
a la soledad
(01.07.1983)
Ya no me angustia escuchar
el ronroneo de las piedras
sobre el zinc
incesantemente
Admito
a estas alturas
que me han nacido más oidos
y soy capaz de entender
de un solo golpe
los esguinces del poste
ante el acoso
de un hombre
a medianoche
Hoy
ya no me obstina saber
que nunca alcanzaré
las rayas nocturnas
de las sombras
Es más
acepto
con tranquilidad
la trascendencia diaria
de los gatos
en los techos
ciudadanos
Porque nunca podré sentir
más nostalgia que tus muslos
ni más angustia
que el final de un abrazo
entre nosotros
sin más destino
que repetirnos
y rehacernos
Porque comprendo
que no hay más remedio
sino quererse
ya que a esta botella vacía
no le espera otro destino
sino quebrarla contra la acera
como quien le rompe la cabeza
a la soledad