Vazquiano
Kevin vazquez castañon
El tabaco es la eternidad.
La calada, es la historia que
sucedio en aquel dado momento.
Y la ceniza...
¡ay, sere cerdo, que la tiro alrededor
del cenicero, como si leyera el puro!.
En cuanto al placer que me da...
¡el reconcome!, en la cabellera...
No me acuerdo. Pues fue demasiado
rico... fue efimero y bestial. Tal vez...
¡ay, si de mi hago todas las veces que puedo
un maldito diablo, un pobre pecador moderno!.
La calada, es la historia que
sucedio en aquel dado momento.
Y la ceniza...
¡ay, sere cerdo, que la tiro alrededor
del cenicero, como si leyera el puro!.
En cuanto al placer que me da...
¡el reconcome!, en la cabellera...
No me acuerdo. Pues fue demasiado
rico... fue efimero y bestial. Tal vez...
¡ay, si de mi hago todas las veces que puedo
un maldito diablo, un pobre pecador moderno!.