esthergranados
Poeta adicto al portal
Desde mi ventana
veo pasar las horas.
Es raro ver pasar al tiempo.
Antes creía que no tenía rostro,
que no tenía físico,
que era intangible.
Pero un día lo vi pasar
delante de mis ojos:
tiene forma de vida,
de recuerdos,
parece una secuencia
de fotografías.
Se le parece al cine
y a letras de poemas.
Se parece a las hojas
que bailan con el viento.
Se parece a la vida.
Me da miedo que pase tan deprisa.
Me preocupa su pertinaz empeño
en andar tan veloz.
Me asusta que no entienda
que lo que yo reclamo
es algo de sosiego
para sentir que estoy a salvo,
a salvo de mí misma sobre todo.
Vuelvo a mirar al tiempo
y vuelvo a suplicarle
que pase despacito;
que a ratos se detenga,
que alargue esos momentos
que a veces me regala,
esos bellos momentos
que yo querría eternos.
veo pasar las horas.
Es raro ver pasar al tiempo.
Antes creía que no tenía rostro,
que no tenía físico,
que era intangible.
Pero un día lo vi pasar
delante de mis ojos:
tiene forma de vida,
de recuerdos,
parece una secuencia
de fotografías.
Se le parece al cine
y a letras de poemas.
Se parece a las hojas
que bailan con el viento.
Se parece a la vida.
Me da miedo que pase tan deprisa.
Me preocupa su pertinaz empeño
en andar tan veloz.
Me asusta que no entienda
que lo que yo reclamo
es algo de sosiego
para sentir que estoy a salvo,
a salvo de mí misma sobre todo.
Vuelvo a mirar al tiempo
y vuelvo a suplicarle
que pase despacito;
que a ratos se detenga,
que alargue esos momentos
que a veces me regala,
esos bellos momentos
que yo querría eternos.