E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado

Desde mis selvas enmarañadas de arbustos y boas,
desde sus ríos caudalosos y sus jaguares voraces;
me llama una voz de cascada,
en voces certeras y largas
¡Tomad al hombre!
Atadlo.
¡Decapitadlo!
Ese hombre que un día vio la luz, en la inocencia original.
Que no ambicionaba nada más que vivir tranquilo.
Hoy se ha convertido en jaguar hambriento,
en águila voraz.
Tiene hambre, y no escatima en buscar presa para sobrevivir.
¿Dónde dejó humanidad?
En las orillas del río amazonas, todavía veo el verde.
Hasta que la ambición
le quite los ojos y le desgarre la piel.
La tierra llora sangre.
Poco a poco se apagan sus ojos verdes.
El hombre no ve,
y se auto suicida.
Me voy,
Este es ya, un lugar inhabitable...
*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- derechos reservados
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