jorgeluis
Poeta fiel al portal
NO TIENE PRECIO
Será que no me encuentro
perdido, voy dando
palos de ciego.
En lo de mal asiento
Desfachado y sin tiento,
atravesado por el lamento
de no poder acariciar
a sol ni sombra
el flequillo de tu pelo.
Rueda que rueda,
un año más viejo
ahí me tienes
tan cerca y tan lejos,
paseando las típicas ojeras
que delata el espejo,
reteniendo marcadas
las oscuras huellas
del exceso.
Sin todo y con nada más
que un puñado de vísceras
y huesos, y esto
que te ofrezco a ti,
las firmes credenciales
de un amor verdadero.
Dalo por hecho sin dudar
un instante, es lo que siento.
Amarte a ti, si amarte
será arduo, será duro,
pero no tiene precio.
Por más que de primeras
me faltaras al respeto,
y tu madre te dijera
es un don nadie muy feo
por más que sufra lo que sufro
cuando no te veo,
aun con todo lo que me costó
robarte el primer beso.
Mereces la pena, es cierto
hermosa por fuera
como por dentro,
hecha de almíbar de miel,
y un almacén de sueños
imperfectamente preciosa
reina y señora de la sangre
de mi cuerpo,
eres mi razón de ser
sin ti no me encuentro.
Sin ti no soy capaz
de vencer al tedio,
soy un niño temblando
y llorando sin lecho,
un lunático de la vida
de la muerte,
del pasar del tiempo,
deprisa o muy lento,
una terraza de verano
en invierno.
Y no exagero, para qué
si es lo que es,
si es lo que siento ahora
abandonado de tu abril
y de tu pecho,
princesa de fuego,
sirena de los mares
del deseo,
ven pronto conmigo,
cuanto te quiero.
Es lo que hay,
es pasión, es necesidad
es embeleso,
tenerte es como poseer
la eternidad,
como tocar el cielo
abierto tras un cristal,
es todo, y no miento
es verdad y juramento,
tu amor, amor,
no tiene precio,
no tiene precio,
no tiene precio tu amor,
amor, nos vemos.
Será que no me encuentro
perdido, voy dando
palos de ciego.
En lo de mal asiento
Desfachado y sin tiento,
atravesado por el lamento
de no poder acariciar
a sol ni sombra
el flequillo de tu pelo.
Rueda que rueda,
un año más viejo
ahí me tienes
tan cerca y tan lejos,
paseando las típicas ojeras
que delata el espejo,
reteniendo marcadas
las oscuras huellas
del exceso.
Sin todo y con nada más
que un puñado de vísceras
y huesos, y esto
que te ofrezco a ti,
las firmes credenciales
de un amor verdadero.
Dalo por hecho sin dudar
un instante, es lo que siento.
Amarte a ti, si amarte
será arduo, será duro,
pero no tiene precio.
Por más que de primeras
me faltaras al respeto,
y tu madre te dijera
es un don nadie muy feo
por más que sufra lo que sufro
cuando no te veo,
aun con todo lo que me costó
robarte el primer beso.
Mereces la pena, es cierto
hermosa por fuera
como por dentro,
hecha de almíbar de miel,
y un almacén de sueños
imperfectamente preciosa
reina y señora de la sangre
de mi cuerpo,
eres mi razón de ser
sin ti no me encuentro.
Sin ti no soy capaz
de vencer al tedio,
soy un niño temblando
y llorando sin lecho,
un lunático de la vida
de la muerte,
del pasar del tiempo,
deprisa o muy lento,
una terraza de verano
en invierno.
Y no exagero, para qué
si es lo que es,
si es lo que siento ahora
abandonado de tu abril
y de tu pecho,
princesa de fuego,
sirena de los mares
del deseo,
ven pronto conmigo,
cuanto te quiero.
Es lo que hay,
es pasión, es necesidad
es embeleso,
tenerte es como poseer
la eternidad,
como tocar el cielo
abierto tras un cristal,
es todo, y no miento
es verdad y juramento,
tu amor, amor,
no tiene precio,
no tiene precio,
no tiene precio tu amor,
amor, nos vemos.