Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Recuerdo que un día desperté
habitando en tu vientre,
todo era nuevo con aromas tempranas;
oía tu voz y sentía tus caricias por las mañanas.
Podría imaginarte, ya que hay en ustedes una total coincidencia:
la abnegación, el valor, el cariño,
la alegre sonrisa y la dulce mirada que encierra inocencia,
para proteger el cultivo de su niño.
Luego habrías de señalarme un día
y te acompañé en tu dolor;
pues vendría a la vida
para contemplar tu amor.
Fui fortaleciéndome con tus cuidados
entre alegrías y tristezas que sentías,
ocultándolas al proveerme de tus halagos,
que compartía cada uno de todos los días.
Algunas noches fingía dormir
solamente para verte descansar,
en otras veces quería compartir
algunas horas antes de que te fueras a trabajar.
Como olvidar mis primeros pasos,
mientras a ti se te quebró la voz
y al sentirme inseguro, corrí a tus brazos,
convirtiendo eso, en secreto de los dos.
Quizá debería de haber ensayado algo mejor,
afín de pagarte en algo lo que te adeudo.
Pero endoso todo mi amor
firmándolo que será eterno.
.
Dedicado a un gran amor, acaso el más grande quizá el mejor, mi madre doña ROSA BERMEJO de UGAZ. (fallecida).
habitando en tu vientre,
todo era nuevo con aromas tempranas;
oía tu voz y sentía tus caricias por las mañanas.
Podría imaginarte, ya que hay en ustedes una total coincidencia:
la abnegación, el valor, el cariño,
la alegre sonrisa y la dulce mirada que encierra inocencia,
para proteger el cultivo de su niño.
Luego habrías de señalarme un día
y te acompañé en tu dolor;
pues vendría a la vida
para contemplar tu amor.
Fui fortaleciéndome con tus cuidados
entre alegrías y tristezas que sentías,
ocultándolas al proveerme de tus halagos,
que compartía cada uno de todos los días.
Algunas noches fingía dormir
solamente para verte descansar,
en otras veces quería compartir
algunas horas antes de que te fueras a trabajar.
Como olvidar mis primeros pasos,
mientras a ti se te quebró la voz
y al sentirme inseguro, corrí a tus brazos,
convirtiendo eso, en secreto de los dos.
Quizá debería de haber ensayado algo mejor,
afín de pagarte en algo lo que te adeudo.
Pero endoso todo mi amor
firmándolo que será eterno.
.
Dedicado a un gran amor, acaso el más grande quizá el mejor, mi madre doña ROSA BERMEJO de UGAZ. (fallecida).