Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
Otros labios rasgaron el velo delicado
de abandono que cubría su lamento.
de abandono que cubría su lamento.
¡Pensó morir!
- El latir de sus entrañas, el temblor de sus fuertes y
briosos muslos, y un pavoroso sudor que humedecía
sus afanadas y blancas manos -
briosos muslos, y un pavoroso sudor que humedecía
sus afanadas y blancas manos -
En sus vitales y flácidos torrentes, el ungüento suave y
sutil: carnoso beso; desbordó rubíes que inundaron todo
hasta sus íntimos detalles.
sutil: carnoso beso; desbordó rubíes que inundaron todo
hasta sus íntimos detalles.
Tímidamente volvió su rostro para esconder los signos
que yacían postergados; allí, íntimamente mezclados
con abnegación y sueños desolados.
que yacían postergados; allí, íntimamente mezclados
con abnegación y sueños desolados.
Sus muslos entumidos de ausencia, calmaron su temblor,
y en sus caderas, las impolutas manos dejaron las últimas húmedas señales estampadas.
Poco a poco su agitado cuerpo consiguió la calma y regresó sus pasos cabizbaja
escondiendo una sonrisa silenciosa y olvidada.
¡Sonreía, tímidamente sonreía!
Sus sábanas blancas acogerían sus sueños y estelas enlutadas.
Mientras...
Con delicada y discreta precaución sus desnudos encantos cubría
¡Sintió morir!
El tono marcado de otra voz la requería.
Inmóvil, se dejó llevar...
Herida mortalmente de desdén
desvistió sus encantos por última vez.
JDz.
y en sus caderas, las impolutas manos dejaron las últimas húmedas señales estampadas.
Poco a poco su agitado cuerpo consiguió la calma y regresó sus pasos cabizbaja
escondiendo una sonrisa silenciosa y olvidada.
¡Sonreía, tímidamente sonreía!
Sus sábanas blancas acogerían sus sueños y estelas enlutadas.
Mientras...
Con delicada y discreta precaución sus desnudos encantos cubría
¡Sintió morir!
El tono marcado de otra voz la requería.
Inmóvil, se dejó llevar...
Herida mortalmente de desdén
desvistió sus encantos por última vez.
JDz.
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