Littera
Poeta asiduo al portal
Te prometió el azul del firmamento,
la ardiente rosa, el púrpura jacinto,
de placer un cretense laberinto
y el néctar más fragante y suculento.
Ahora, esclava del mayor tormento,
ves que anidaba un pravo y negro helminto
en cuanto sin cordura y por instinto
manifestase su viril acento.
No fíes en el hombre veleidoso
que a voz en cuello grita sus pasiones
mientras oculta un áspid venenoso;
fía en el que se observan como dones
el amor al silencio melodioso
y el desdén de las bajas tentaciones.