Oldbyte
Poeta fiel al portal
Yo que poco he viajado,
y que siempre he deseado
recorrer los mil caminos
que existen en este mundo,
aquí estoy
solo y meditabundo,
intranquilo y constante vagabundo
en el recuerdo,
que me llega a enloquecer.
Siempre igual,
recuerdos y recuerdos,
personas y hechos pasados,
que quedan en mi aprisionados
y que no se marchan nunca.
Y yo, escribo y escribo sobre ellos
formando así toda mi poesía,
más no conozco nada,
y el pensar me da melancolía
en esta alma aturdida.
Quiero ver la vida tal cual es,
conocerla aunque me engañe,
quiero ver este mundo
aunque me dañe,
con mentiras y tapujos cada vez.
Quiero ver un río, que violento
produce remolinos en su viaje,
él es joven, libre y salvaje,
y aunque piedras se opongan a su paso
él las salva,
sean veinte, treinta, sean ciento
porque sabe que el mar es su final,
que su vida es rápida y veloz
y él corre y corre,
no hay nadie que lo pare
pues va lleno de ambición y de furor.
Quiero ver ese árbol milenario
que con sed de cielo sube y sube.
Quiero ver a los tristes campanarios
plañendo constantes sus campanas,
y con sus voces ya viejas, ya cansadas,
logran mandar sus notas a las nubes,
esas nubes monótonas viajeras,
esas nubes que son las mensajeras
del mensaje que a Dios mandan los hombres.
Eso quiero y no puedo.
Solo me resta esperar,
aguardar que pase el tiempo
que espero no tardará.
Entonces veré el mundo,
miraré el río profundo,
y al árbol le cantaré.
Las campanas plañirán
y el silencio monótono y cansino
con su toque divino romperán.
