Alejandro Leza
Poeta recién llegado
Deseos
Combustible de una vida. En ellos crecemos y morimos; aferrados
Como lapas. Los deseos forman carácter y destruyen personas. Descorren pasados ocultos y desvelan pasiones de todos colores. Fomentan la lucha eterna y a la vez, consumen el alma cuando se encuentran tan lejos de tus manos.
Como camaleones indecisos, toman las más diversas formas. Se manifiestan intensos o sutiles como brisas de verano. Acuden a ti de improviso y casi siempre acarician tu ser, como mascadas etéreas y perfumadas.
Los deseos te hablan En sueños, fantasías. Te visitan de noche, en el día cuando tu mente se viste con alas, y cruza los cielos que a veces, te parecen extraños. Los deseos te mantienen vivo, dibujando esperanzas en tu mundo, que quizá no quisieras fuera el tuyo.
Los deseos son promesas, profecías regaladas que buscan volverse realidad, a los ojos de todos aquellos que sepan, conocer la forma correcta de tocarlas, acariciarlas, pero sobre todo Respetarlas. Porque en su esencia, los deseos se viven en el pensamiento, y como parto en su nacimiento, siempre llevan algo de dolor.
¿Qué nos impulsa? ¿Cómo saber, o sentir, cual de aquellas fantasías puede soportar el duro camino de volverse realidad? Bueno Cada quien es responsable de la forma en que los deseos, llevan la vida por este sendero.
Como camaleones indecisos, toman las más diversas formas. Se manifiestan intensos o sutiles como brisas de verano. Acuden a ti de improviso y casi siempre acarician tu ser, como mascadas etéreas y perfumadas.
Los deseos te hablan En sueños, fantasías. Te visitan de noche, en el día cuando tu mente se viste con alas, y cruza los cielos que a veces, te parecen extraños. Los deseos te mantienen vivo, dibujando esperanzas en tu mundo, que quizá no quisieras fuera el tuyo.
Los deseos son promesas, profecías regaladas que buscan volverse realidad, a los ojos de todos aquellos que sepan, conocer la forma correcta de tocarlas, acariciarlas, pero sobre todo Respetarlas. Porque en su esencia, los deseos se viven en el pensamiento, y como parto en su nacimiento, siempre llevan algo de dolor.
¿Qué nos impulsa? ¿Cómo saber, o sentir, cual de aquellas fantasías puede soportar el duro camino de volverse realidad? Bueno Cada quien es responsable de la forma en que los deseos, llevan la vida por este sendero.