Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son las diez,
y mi cielo no aparece.
Coge el auricular
llama a gente
por si la viese.
Lento pasa el tiempo
y mi alma se entristece.
Niña de ojos grandes,
de corazón tierno.
¿Alguien habrá robado
el brillo de tu mirada?
¿Dónde estás?
Que la mente enloqueces.
Oye el palpitar
por esta espera
que estremece.
Niña de cabellos negros,
sonrisa pícara
¿Alguien habrá robado
tus instantes de felicidad?
No quiero pensar,
la garganta ya me duele
y una bola a los lados
se ha instalado.
y mi cielo no aparece.
Coge el auricular
llama a gente
por si la viese.
Lento pasa el tiempo
y mi alma se entristece.
Niña de ojos grandes,
de corazón tierno.
¿Alguien habrá robado
el brillo de tu mirada?
¿Dónde estás?
Que la mente enloqueces.
Oye el palpitar
por esta espera
que estremece.
Niña de cabellos negros,
sonrisa pícara
¿Alguien habrá robado
tus instantes de felicidad?
No quiero pensar,
la garganta ya me duele
y una bola a los lados
se ha instalado.
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