epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
De mi mente se cierran las esclusas
y en mi alma se anega el sentimiento;
hallaré, en impío enterramiento,
el refugio que albergue mis excusas.
¿Qué me importan a mí las necias musas?
la ingravidez del ser ya ni la siento
y no encuentro siquiera un argumento
para dar mis razones por conclusas.
He llegado al invierno de mi vida,
sin gozar de ninguna primavera;
no hay nadie que me dé la bienvenida.
Pero una cosa tengo bien sabida,
que maguer nadie a mi me recibiera,
esta vida he de dar por concluida.
y en mi alma se anega el sentimiento;
hallaré, en impío enterramiento,
el refugio que albergue mis excusas.
¿Qué me importan a mí las necias musas?
la ingravidez del ser ya ni la siento
y no encuentro siquiera un argumento
para dar mis razones por conclusas.
He llegado al invierno de mi vida,
sin gozar de ninguna primavera;
no hay nadie que me dé la bienvenida.
Pero una cosa tengo bien sabida,
que maguer nadie a mi me recibiera,
esta vida he de dar por concluida.
Última edición: