Alex Courant
Poeta adicto al portal
Deshojando a las flores en tu boca,
pasa el otoño trémulo y bravío
y el aire venturoso, audaz e impío,
te dejan sólo con la piel, tu ropa.
Tu madera que es dura como roca
se ablanda y ensombrece en el rocío
y pasa así que el pensamiento mío,
siega a la tierra cuando cae tu hoja.
Pues verte en tu azarosa desnudez
a mi sangre y sus ojos embelesa,
con tiniebla alba y épicos temblores.
Cuando tu rama acaricié mi tez,
hallarás que el otoño ya me besa,
deshojando a mi boca entre las flores.
pasa el otoño trémulo y bravío
y el aire venturoso, audaz e impío,
te dejan sólo con la piel, tu ropa.
Tu madera que es dura como roca
se ablanda y ensombrece en el rocío
y pasa así que el pensamiento mío,
siega a la tierra cuando cae tu hoja.
Pues verte en tu azarosa desnudez
a mi sangre y sus ojos embelesa,
con tiniebla alba y épicos temblores.
Cuando tu rama acaricié mi tez,
hallarás que el otoño ya me besa,
deshojando a mi boca entre las flores.