jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
esta puta hueva de verte que siento a veces
cuando en las tardes me llamas para preguntarme
si tengo chance de subir a tu casa
para ver una película o tomarnos una cerveza
en la terraza de tu cuarto mientras nos besuqueamos;
esta puta hueva de saberme ya de memoria tu cara
tus gestos, tus caderas, tus piernas de par en par
y las veces por minuto que tengo que metértela
para que a los 9 minutos y medio por fin te corras;
esta puta hueva que me da saber
que ya no te quiero ni siento gran cosa por ti
que me aburre tu jeta y me aburre tu bla bla bla
que si aún te hago caso es porque no he hallado a otra tipa
no sé, una más flaca que tú, o más gorda
o más estúpida o más llorona o más loca
lo que sea con tal de cambiar
de oír otra risa, de ver otro culo;
esta infinita hueva de imaginar
que si encuentro a otra lo más seguro
es que también con ella tarde o temprano
llegaré al punto en que estoy ahora con respecto a ti:
el punto de preferir quedarme en mi cuarto jugando con mis hot wheels
antes que ir a verte para echar un palo