Huérfano de lectora
Poeta recién llegado
Hacia la antigua guarida de este amor conformado.
Aún no te quiero, pero sabes espero, un adios enamorado.
Aún pensando en tu boca, muerdo mis labios.
Por la madrugada, en mi inocencia, respeto versos susurrados.
De vez en cuando, cuando un rocio atraviesa mi ventana,
y acaricia este corazón, guardo en mi cajón los besos de mañana.
Un escalofrío de la luna hace dudar mi respuesta a tu oido.
Y un sol despierta las emociones pisoteadas, nacidas en tus lagrimas.
Aún tipeo las sombras de tu tristeza en mi hoja de acuarela.
Aún no me enredé en tu pelo y tu mejilla, ni me colgé en la melodía de tu risa.
Pero hay algo que me atrapa, y cobija mis sentidos extraviandolos entre velas,
un jazz y poesía. Me tienes como títere de esperanzas, y no sabes que soy tu huída.
Soy un huésped entre tus manos, un desconocido en tu voz,
un apasionado en tu mirada, un recuerdo en tu canción.
Palabras mudas alimentan la distancia, sin saber que si puedo,
debo ir. Solitaria fe, camino largo, ojos sinceros, un día te quiero.
Guapa enamoradiza, sonrisa perdida. Exagerada camisa.
Amor con compania, tu beso en una rima. Sin prisa,
corro a tu balcón, y arrojo párrafos, los leerás y de mí escucharás gritar:
Verano dulce, ojos melosos, soledad sin reserva, alba y dos caminantes.
Aún no te quiero, pero sabes espero, un adios enamorado.
Aún pensando en tu boca, muerdo mis labios.
Por la madrugada, en mi inocencia, respeto versos susurrados.
De vez en cuando, cuando un rocio atraviesa mi ventana,
y acaricia este corazón, guardo en mi cajón los besos de mañana.
Un escalofrío de la luna hace dudar mi respuesta a tu oido.
Y un sol despierta las emociones pisoteadas, nacidas en tus lagrimas.
Aún tipeo las sombras de tu tristeza en mi hoja de acuarela.
Aún no me enredé en tu pelo y tu mejilla, ni me colgé en la melodía de tu risa.
Pero hay algo que me atrapa, y cobija mis sentidos extraviandolos entre velas,
un jazz y poesía. Me tienes como títere de esperanzas, y no sabes que soy tu huída.
Soy un huésped entre tus manos, un desconocido en tu voz,
un apasionado en tu mirada, un recuerdo en tu canción.
Palabras mudas alimentan la distancia, sin saber que si puedo,
debo ir. Solitaria fe, camino largo, ojos sinceros, un día te quiero.
Guapa enamoradiza, sonrisa perdida. Exagerada camisa.
Amor con compania, tu beso en una rima. Sin prisa,
corro a tu balcón, y arrojo párrafos, los leerás y de mí escucharás gritar:
Verano dulce, ojos melosos, soledad sin reserva, alba y dos caminantes.
Última edición:
::