Laura Serra
Poeta recién llegado
Anclada leve brisa a los colores,
de asfalto difumina y se corona,
paleta que de tierra se amontona
e hiciera de los hálitos sudores,
horizonte que de humo da sus flores,
por pasto nuevos vientos arrincona,
designando la luz por anfitriona
en el lento surgir de otros vapores.
Y el hombre entre su ardor, corazonada
de saberse contorno, falsa imagen
ardida en el crujir de mil insectos.
Son desierto o icono, tanta nada
levitando en la arena, suave bajen
haciendo por los trazos sus trayectos.
de asfalto difumina y se corona,
paleta que de tierra se amontona
e hiciera de los hálitos sudores,
horizonte que de humo da sus flores,
por pasto nuevos vientos arrincona,
designando la luz por anfitriona
en el lento surgir de otros vapores.
Y el hombre entre su ardor, corazonada
de saberse contorno, falsa imagen
ardida en el crujir de mil insectos.
Son desierto o icono, tanta nada
levitando en la arena, suave bajen
haciendo por los trazos sus trayectos.