QUE DESILUSIÓN
¡Yo que pensaba ser un gran poeta
por hacer mis sonetos a medida!
Creía que una musa consentida
me inspiraba los versos de un aeta.
Compruebo que no alcanza mi saeta
a causar conmoción, daño ni herida,
entre polvos quedó y allí perdida
se revuelca en su llanto y pataleta.
Creí ser una flor vistosa y pura,
perfumados sus pétalos sedosos
de admirable color y galanura.
Hoy comprendo... Soñe que eran hermosos
y sonoros mis versos.¡Que locura!
¡Sepultados quedaron en los fosos!
¡Yo que pensaba ser un gran poeta
por hacer mis sonetos a medida!
Creía que una musa consentida
me inspiraba los versos de un aeta.
Compruebo que no alcanza mi saeta
a causar conmoción, daño ni herida,
entre polvos quedó y allí perdida
se revuelca en su llanto y pataleta.
Creí ser una flor vistosa y pura,
perfumados sus pétalos sedosos
de admirable color y galanura.
Hoy comprendo... Soñe que eran hermosos
y sonoros mis versos.¡Que locura!
¡Sepultados quedaron en los fosos!