Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Encláustrame.
Déjame podrir junto a los cadáveres de mis sueños,
que me devoren los gusanos de la culpa.
Arrójame al lagar de la inmundicia,
aquel que yo cabe día con día
y dame de beber el acre vino
de mi estéril rabia fermentada.
Clávame la estaca,
arráncame de cuajo el corazón.
¿Para qué quiero vivir tanta mentira?
Estoy harto de contemplar
el yermo páramo de mis manos.
Entrégame a las llamas
y dispersa mis cenizas,
que no quede de mí ni el recuerdo.
Quiero hundirme en la matriz más infecunda
donde el canto de las Parcas teja mi cuna.
Encláustrame.
Entiérrame muy dentro de tu odio,
donde no pueda salir en muchos siglos
ni siquiera a deambular como trémulo espectro.
Déjame podrir junto a los cadáveres de mis sueños,
que me devoren los gusanos de la culpa.
Arrójame al lagar de la inmundicia,
aquel que yo cabe día con día
y dame de beber el acre vino
de mi estéril rabia fermentada.
Clávame la estaca,
arráncame de cuajo el corazón.
¿Para qué quiero vivir tanta mentira?
Estoy harto de contemplar
el yermo páramo de mis manos.
Entrégame a las llamas
y dispersa mis cenizas,
que no quede de mí ni el recuerdo.
Quiero hundirme en la matriz más infecunda
donde el canto de las Parcas teja mi cuna.
Encláustrame.
Entiérrame muy dentro de tu odio,
donde no pueda salir en muchos siglos
ni siquiera a deambular como trémulo espectro.