LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Fue cuando amaneció mi adolescencia
y despertó salvaje mi conciencia,
cuando mi vientre aun era sellado
como un volcán dormido en mi inocencia.
Y en mi cuaderno un corazón flechado,
un corazón herido y desangrado
por culpa de un inasequible amor
que se aferró a mi verso enamorado.
Supe entonces lo dulce del dolor,
y aprendí de la espina y de la flor,
del beso apasionado de aquel día
que me dejó en los labios su sabor
y como añejo vino embriagador
emborracha mi boca todavía.
y despertó salvaje mi conciencia,
cuando mi vientre aun era sellado
como un volcán dormido en mi inocencia.
Y en mi cuaderno un corazón flechado,
un corazón herido y desangrado
por culpa de un inasequible amor
que se aferró a mi verso enamorado.
Supe entonces lo dulce del dolor,
y aprendí de la espina y de la flor,
del beso apasionado de aquel día
que me dejó en los labios su sabor
y como añejo vino embriagador
emborracha mi boca todavía.