Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Imaginaré tus ojos mirándome el alma entera,
desnuda, abierta. Llena de muchas flores
de azalea rodeándome placentera y serena.
E imaginando tus sentidos,
poderme tocar desde la distancia enemiga
tomando pan y vino de mi ser
a cada gusto de tus sabores
que sé, pretendes.
Y soñando tu mente hacia mi mente
entra tu misterio a mi elocuencia,
vigilando la presión afortunada,
astuta, violenta,
de arrancarme la ropa del recuerdo
que no puede culpar
mi ingenuo presente.
desnuda, abierta. Llena de muchas flores
de azalea rodeándome placentera y serena.
E imaginando tus sentidos,
poderme tocar desde la distancia enemiga
tomando pan y vino de mi ser
a cada gusto de tus sabores
que sé, pretendes.
Y soñando tu mente hacia mi mente
entra tu misterio a mi elocuencia,
vigilando la presión afortunada,
astuta, violenta,
de arrancarme la ropa del recuerdo
que no puede culpar
mi ingenuo presente.